domingo, 23 de marzo de 2008

AUTOBÚS


Me he comprado un autobús, si un autobús, para disfrutar del viaje llamado la Vida. Durante el cual he disfrutado de muchos paisajes que pasados desaparecen, y así poder dibujar, con otros pasajeros nuevos horizontes. Según los viajeros, juntos, vamos dando pinceladas a nuestro camino. Empezamos pintando una carretera sin muchas curvas y sin demasiados puertos que subir, el motor esta revisado ya varias veces y no soporta sufrir, eso no quiere decir que le encante llevarnos de un sitio a otro. Desde hace un tiempo el camino esta lleno de ríos, mares, montañas, Sol, lluvia... También hemos visto, yo y mis compañeros de viaje, amaneceres preciosos con sus correspondientes atardeceres. Día a día la imagen cambia, cobra vida, sientes cada trazo como si fuera el final de la obra, pero todavía queda mucho para finalizarla.
La llamo obra porque considero un arte construir futuros con pequeños presentes, en pensar que el tiempo no lo cura todo, sino lo que haces en ese tiempo. Todos los matices que queramos poner serán por algo. Y los problemas debemos de convertirlos, con un mirada limpia, en preocupaciones.
Voy por buen camino, por el que el destino me marca disfrutando de cada instante, de cada minuto, de cada segundo. En mí no existe esperar, simplemente rompo la camisa de fuerza y disfruto de la poción, aunque el sabor muchas veces es amargo pero te sientes mejor.
Bueno, sigo mirando al frente. Me ilumina la Luna y veo brillar una estrella que algún día murió y las sombras me enseñan un lugar con flores, no existen casas, quizás la zona este despoblada. Una sombra se convierte en un pasajero que quiere subir, lentamente el autobús reduce su velocidad. Las luces alumbran y la sombra toma vida, levanta su brazo para dar la señal de parar con su mano. Piso el freno suavemente y miro, veo algo, algo nuevo y extraño a la vez,su mirada parece limpia. Se detiene el autobús y se abren las puertas lentamente, sube y muestra su voluntad de querer compartir el viaje, el único requisito es que cuando, en algún momento se quiera bajar despedirnos con una sonrisa, y así, poder disfrutarlo como un recuerdo bonito.

1 comentario:

Kris dijo...

Qué grande el texto. Me alegro de que afrontes cada día con una sonrisa. Espero que sigas bien, se te echa de menos por el curro:(

un besin