
Golondrinas sobrevolando el cielo para poder, algún día, regalar noticias de otros corazones. Fabricas donde se construyen futuros, presentes y pasados. La única, hasta hoy día, forma de comunicarnos.
Qué bonito es cuando recibes un sobre donde alguien pensó en ti, y dijo: “Quiero saber que es de este, mi amigo”. Alegrías y tristezas escritas con mucho sentimiento me hace recordar a una princesa en la noche. Nunca se la escapa nada de sus manos, de sus ojos, de su pensamiento. Todos habrán disfrutado estas líneas en algún momento de sus vidas.
Aunque si te pones a pensarlo todo puede cambiar hoy día con una llamada, un mensaje, un mail... Todo puede cambiar más fácil. Estamos en el momento cumbre, en el lugar idóneo. No te quedes con lo malo de la vida. Mañana no estaremos aquí, o quizás en otro lugar donde los rayos del Sol no abrasen y donde las gotas de lluvia no ahoguen. En el rincón donde cada uno de nosotros tenemos un lugar imaginario, nuestro escondite, intentemos disfrutarlo lo máximo. Y no nos paremos a pensar que podía haber sido, o incluso, nunca quise que fuera. Lo más complicado es buscar un rincón fácil sin ningún tipo de error en el círculo, aunque la realidad es buscar el escondite más complicado, y así, ellos no te harán daño. Entonces es cuando sabes que todo puede ser más fácil, que todo es sencillo, nada se complica… Lo complicamos.
Invéntate todo cada instante, intenta todo cada minuto, disfruta todo cada momento y recuerda, nunca cambies tú… Que cambie la Vida.
Foto: Jesus/Santoña
No hay comentarios:
Publicar un comentario