Si hubiera tocado el gran Manolo Escobar con el magnifico Koala en cualquier parte del mundo hubiera ido antes de ver a los Red Hot chili Peppers, os lo juro. Me pareció un "concierto" contratado a media jornada donde no disfrutamos ni Dios.
La sonrisa de Manolito Escobar y ese carro, guitarra, rumba y arte a raudales. A los tipos estos, que ni daban saltos, se les pasa por la piedra. No se puede llegar a una ciudad para hacer un ridículo tan grande, y menos, despreciando a un público entregado.
Si les viese por la calle no les pediría ni un triste autógrafo(solamente en un disco pirata de ellos) y la foto me la harían ellos a mí.
En fin, que cuando las estrellas no bajan al suelo, allí arriba se marean.
La sonrisa de Manolito Escobar y ese carro, guitarra, rumba y arte a raudales. A los tipos estos, que ni daban saltos, se les pasa por la piedra. No se puede llegar a una ciudad para hacer un ridículo tan grande, y menos, despreciando a un público entregado.
Si les viese por la calle no les pediría ni un triste autógrafo(solamente en un disco pirata de ellos) y la foto me la harían ellos a mí.
En fin, que cuando las estrellas no bajan al suelo, allí arriba se marean.
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